Carmen Ortiz
Trece años en una gestoría de Nervión: escrituras, recordatorios, actas del jueves a las ocho. Empezó a usar la IA en sus propios correos, dejó salir una vez una cláusula que nadie había pactado, y puso la relectura en el centro de Volvex. En aula pasa detrás de cada pantalla. Por eso el grupo no pasa de doce.